Iván Vélez: “Cortés es la figura más maltratada por la Leyenda negra”

  • Tras más de 500 años, la conquista de América sigue suscitando un debate que se mueve más en el terreno político que en el histórico. Pepe Pérez-Muelas Alcázar habla con Iván Vélez tras la publicación de su nuevo libro, La conquista de México. Las armas y las letras, juntas de nuevo.

Al otro lado del teléfono responde una voz firme. Son las cinco de la tarde. Iván Vélez pregunta por curiosidad desde dónde se está produciendo la llamada. Sevilla, repite. Él está en Cuenca. Desde que salió publicado su último libro, La conquista de México, el arquitecto e historiador no ha dejar de dar entrevista y de poner serenidad en las polémicas históricas de cada día.

Son tiempos en los que no es fácil asumir ciertas verdades históricas. Iván Vélez lo sabe. Por eso lleva un tiempo luchando contra la Leyenda negra, entre publicaciones y artículos de prensa. Me confiesa que el tema le apasiona. Nos quedamos un instante en silencio. Es entonces cuando lanzo la primera pregunta.


Empecemos hablando de su último libro,La conquista de México. ¿Por qué Cortés y por qué en este momento?

El libro es un proyecto que “La esfera de los libros” me encarga en febrero del año pasado. En este sentido, el título venía dado. Yo lo maticé con el subtítulo “Una Nueva España”. ¿Y por qué Cortés? Estamos celebrando el 500 aniversario del proceso de Conquista, y él tuvo un protagonismo absoluto. Él es el que encabeza la invasión de lo que luego se llamó México, o del Imperio Mexica. Yo había publicado en el año 2016 El mito de Cortés,donde no analizaba la conquista como tal, sino la evolución histórica y las transformaciones que ha sufrido el personaje de Hernán Cortés. Se han juntado esos dos factores: el hecho de que yo tenía trabajado el asunto y lo oportuno de hablar de Cortés. El 6 de marzo salió publicado. 

Leyendo y profundizando en el libro, uno tiene la sensación de que la conquista del territorio que hoy denominamos México es, en parte, una guerra tribal, una especia de guerra civil indígena, entre diferentes grupos. 

Claro. Uno de los mayores aciertos de Cortés es darse cuenta de que allí no existía una realidad armónica, sino que había unas tensiones internas muy grandes, una carga impositiva fortísima por parte de los mexicas hacia los totonacas y tlaxcaltecas. De algún modo, él percibe esas luchas internas y las aprovecha reconduciendo la fuerza hostil de los mexicas. Dirige una fuerza importante en la cual destaca el factor español en lo estratégico, pero en lo numérico el grueso es indígena. Esto da cuenta de que aquello no era una arcadia feliz, sino sociedades que se movían por relaciones de hegemonía y explotación que él supo aprovechar. En Cortés se da continuidad a lo que había pasado durante el período de la reconquista española. No siempre era una lucha entre moros y cristianos, sino que estos fueron capaces también de aprovechar las fisuras del rival.

La conquista de México. Último libro de Iván Vélez. Publicado por La esfera de los libros.

Profundizado en la expedición de Cortés, nos acaba de decir que emplea técnicas ya utilizadas en las guerras en Granada…

Pero no solo. También en Italia. La experiencia española procede de los hechos que ocurren en la península, sí. Pero no olvidemos que con Cortés iban muchos soldados que habían participado en las guerras de Italia. Estaba junto a él una élite militar, que había tomado el modelo vigente del Gran Capitán o de los Reyes Católicos.

Es exactamente lo que dice Octavio Paz, cuando, a colación de Cortés, afirma que tenía a Maquiavelo en la cabeza. Un personaje que había entendido a la perfección los nuevos tiempos, el nuevo discurrir de las técnicas políticas y militares.

Sí. Hay una cita de sus Cartas de Relaciónque reproduzco en el libro: “Vista la discordia y la disconformidad de los unos y de los otros, no hube poco placer, porque me pareció hacer mucho a mi propósito hacer aína sojuzgarlos” Es decir, él jugaba con esas facciones enfrentadas. Aprovechaba esa discordia a su favor.

“Cervantes tiene presentes a los héroes de su pasado, y en ese pasado está Cortés”.

Uno tiene la sensación, leyendo el libro, indagando en Cortés, de que es una figura en cierto punto quijotesca. Al final de la conquista él intenta llegar a China, o lo que él cree que podría ser China.

Hay teorías, interpretaciones del Quijote, según las cuales Cervantes había tomado alguna referencia de Hernán Cortés. Cervantes tiene presentes a los héroes de su pasado, y en ese pasado está Cortés. Yo también he pensado lo mismo. Hay una especie de impulso quijotesco, posterior a la conquista del imperio Mexica, sobre todo cuando va a California. Y con la vista puesta en China. Eso es impresionante. Hay una carta de su mujer donde le pide que deje de “porfíar” con la fortuna. Le reclama que tiene dos hijos y una hacienda saneada. No había necesidad de continuar. Leyendo esos textos, claramente se ve una figura quijotesca, sobre todo en algunos pasajes.

Uno de los momentos culminantes de la conquista de México es el encuentro entre Cortés y Moctezuma en Tenochtitlan…

Mi teoría es que frente al factor del dios blanco que regresa, pesó más el realismo político. Moctezuma se dio cuenta de que tenía en frente a una fuerza militar superior con mucha determinación. Intenta frenarlo con agasajos y alguna trampa, pero resultan estériles. Finalmente decide abrir las puertas de su ciudad, que, como dijo Bernal Díaz del Castillo, podía ser una trampa. Tenochtitlan, al ser una ciudad rodeada de agua, con unos lagos solamente comunicados en las orillas por calzadas y puentes levadizos, representa un terreno peligroso. Basta levantar los puentes para atrapar al ejército enemigo. Moctezuma, que no fue un idiota y no debemos caricaturizarlo, pretendió dejarlos aislados. Lo que pasa es que los españoles se adelantan a los acontecimientos y lo captura. Cortés y su grupo son conscientes de que en la retaguardia española se están produciendo ataques. Es una estrategia correcta y exitosa, la de apresar a Moctezuma.

Hay una idea que está presente en su libro y que apuntaba también Roca Barea sobre las comparaciones constantes entre los cantos homéricos y su emulación por los conquistadores españoles. Y lo contraponía a los nobles italianos del Renacimiento, que buscaban un linaje mítico, cuando los españoles que fueron a América ya vivían en sus carnes aquellas ensoñaciones literarias.

“No hubo quema de naves. Es algo que está muy implantado. Una imagen muy impactante, no lo niego, pero los testigos presenciales no hablan nunca de quemar las naves”.

El eco de la Antigüedad les llega a ellos. Tal vez no de forma directa, pero sí a través de romances o de ideas preconcebidas. No debemos olvidar que España estaba en pleno Renacimiento, y fue puntera en muchos aspectos. Nada que ver con esaLeyenda negraque nos pinta como bestias andantes. Media Italia estaba en manos de la corona. La emulación se hace sobre el terreno físico. Por eso Cortés (lo hablo en mi libro El mito de Cortés) se compara constantemente con Alejandro y Julio César. Y es verosímil. La emulación es real. El propio Cortés, en sus últimos escritos, afirma que hay émulos de sí mismo. Hay unos perfiles clásicos y se puede afirmar con total rotundidad. En más de una ocasión he dicho, y aplico la propiedad transitiva, que si Cortés se mira en Alejandro y Alejandro en Aquiles, Cortés es un nuevo Aquiles. Es una idea bonita. 

Concluyendo con la figura de Cortés, no hubo quema de naves…

Exacto. No hubo quema de naves. Es algo que está muy implantado. Una imagen muy impactante, no lo niego, pero los testigos presenciales no hablan nunca de quemar las naves, sino de barrenarlas, desmantelarlas, que es lo que realmente ocurrió. Es una especie de veladura clásica que se le aplica a posteriori.

Hablando de las figuras que rodearon a Cortés, nos has hablado de Moctezuma, una figura que ha sido caricaturizada…

Pero en realidad fue un gran militar.

¿Y la Malinche o Doña Marina?

Doña Marina es fundamental. Es una esclava que le es entregada como dueña de servicio, pero le es muy útil porque sabe hablar nahualt y maya, y ya que Cortés llevaba en su expedición a Jerónimo de Aguilar, que hablaba español y maya, permite a Cortés acceder al nahualt. Se producía una doble traducción que facilitó una comunicación más fluida. Pero también Doña Marina actuó como consejera dando detalles y observaciones que fueron muy útiles. Es una figura totalmente central, y la iconografía lo refleja muy bien, siendo representada a su lado, aconsejándolo.

Hernán Cortés ataca Tenochtitlan, en 1521. Cuadro de la época colonial.

A pesar de que la Leyenda negrasiempre ha interpretado a las mujeres indígenas enamoradas y abandonadas por un capitán español, al borde de la locura, como “La llorona”, Cortés reconoce a Doña Marina como amante y al hijo que tienen ambos, Martín Cortés.

Claro. Cortés, como todos los españoles, se casa con una española, Juana de Zúñiga, para ascender socialmente. Por eso entrega a Doña Marina en matrimonio a Juan Jaramillo. Pero el hijo que tiene con ella, Martín “el mestizo” es enviado a España y recibe el hábito de Santiago. En una conferencia en la que participé en Valladolid, Maria del Carmen Martínez Martínez, una gran estudiosa de la materia, decía que Cortes era “mujeriego pero cumplidor”. No se desentendía de sus hijos. En sus cartas, él se preocupa mucho por Martín Cortés, y afirma que no lo quiere menos que el que tuvo con la marquesa. Trató siempre de que tuviera una educación adecuada. Mantuvo un comportamiento muy caballeresco. 

Otro personaje es Alvarado, y siempre la historia oficial ha planteado su figura como un conquistador despiadado, sobre todo ante la matanza del Templo Mayor. Sin embargo, en tu libro no he notado eso.

Pedro de Alvarado es más rudo, y eso no solamente lo pienso yo. La matanza del Templo Mayor es una emulación de lo que había hecho Cortés en Cholula. No sabemos cómo se había podido mantener dentro de la ciudad con tan pocos soldados. Hasta qué punto acertó en esa decisión. Cortés fue mucho más habilidoso. Pero tampoco creo en esos hechos como algo fortuito. Probablemente él quería anticiparse a algo. Unos hechos que se nos pierden. Es difícil juzgar unos hechos de este tipo, aunque es cierto que Cortés lo reprende. No sé si había otra posibilidad de mantener la calma ante una situación semejante.

Y por qué crees que aún hay discursos que se empeñan a mantener la Arcadia feliz de las culturas precolombinos?

Me parece que estos discursos los realizan gente muy ligada a un indigenismo muy ingenuo. De algún modo, la forma de atacar lo que hacen los españoles es presentar el mundo precolombino como un jardín de infancia. En absoluto es así. La arqueología nos demuestra que aquella vida fue muy dura e inhumana. No quiere decir que los conquistadores fuesen poetas, pero de ahí a considerarlos monstruos hay una distancia inadecuada e injusta. Los frutos de su acción son muchos más positivos que los realizados por otras naciones como Inglaterra y Holanda. En ese sentido, la obra española es bastante defendible.

“Yo insisto en que tenemos la fortuna, tanto españoles como hispanoamericanos, porque esto es una historia común, de tener unos archivos impresionantes. Un ejemplo es Sevilla. El Archivo de Indias”.

En muchas entrevistas le he escuchado comentar que la gente no conoce las Crónicas de Indias, que son la fuente primera de aquellos hechos. En su libro, las alusiones a ellas son constantes, tanto las Cartas de Relación de Cortés, pasando por López de Gómara, Bernal Díaz del Castillo…

Sí. He tratado de utilizar las fuentes clásicas, sobre todo porque las posteriores suelen ser reelaboraciones. López de Gómara acuña una especie de canon de la conquista, pero frente a él se alza Bernal Díaz del Castillo, por eso introduce en adjetivo “verdadera” en su título:Historia verdadera de la conquista de Nueva España.Yo insisto en que tenemos la fortuna, tanto españoles como hispanoamericanos, porque esto es una historia común, de tener unos archivos impresionantes. Un ejemplo es Sevilla. El Archivo de Indias permite el manejo de cualquier hoja de méritos de un español del siglo XVI. Y desmonta muchos componentes de la Leyenda negra. Se ve realmente lo que buscaba aquella gente y la humanidad cristiana que los conducía. Por supuesto que no eran hermanitas de la caridad todos. Pero creo que el acercamiento a las fuentes es el mejor acicate contra la mala fama. En el último tramo del libro ejemplifico el testimonio de una familia que llega en la segunda oleada de conquistadores y se mantuvo hasta el siglo XIX allí. A través de su comportamiento, reflejado en la palabra escrita, uno comprueba como se ha construido esa realidad americana.

Generalizando en el proceso de la Conquista de América, ¿Cree que se conquista con el idioma también?

Se conquista con el idioma, pero hemos de tener muy presente que los idiomas nativos se mantuvieron. El 13 de Agosto de 1521, cuando es apresado Cuauhtemoc en la laguna de Texcoco, no se empieza a hablar español. Se utilizaba en ámbitos hispanos, pero es algo que se va difundiendo poco a poco. Las lenguas nativas se conservan durante mucho tiempo. Es más, la gran eclosión del español llega con las independencias americanas, y esto lo desconoce mucha gente. Desde luego, el español crece paulatinamente a partir de esas fechas, y queda modificado por el contacto de esas lenguas. Hoy decimos con naturalidad “chocolate” y no es una palabra que haya nacido en Murcia o en Valladolid. Hoy por hoy, uno de los grandes frutos de aquella conquista es un idioma universal con cientos de millones de hablantes. 

Y eso, desgraciadamente, no se valora de forma tan positiva hoy en día.

No se ve así porque hay intereses para los cuales el español es un obstáculo. Porque la división de las ideas políticas es un objetivo clásico, sobre todo en esta España autonómica. Divide y vencerás. La división lingüística aquí ha sido muy fuerte. Si confrontas una lengua con otra fracturas al colectivo.

¿Inventa España América?

Yo creo sí. Porque, tras retirarse España del dominio Virreinal no se regresa a la situación prehispánica. Incluso voy más lejos: el nuevo concepto de continente, de América, o de Nuevo Mundo, que es más ajustado, solo se podía hacer desde una perspectiva universalista como tenía España. De hecho, estamos hablando, en el caso que nos ocupa, de la “Nueva España”.

Conquistadores. Augusto Ferrer Dalmau.

Claro. En el libro incides en que España traslada su sociedad y su modelo a América, y en el nombre viene implícito: “Nueva España”.

Sí, desde el nombre hasta la implantación de las instituciones. Lo primero que hace Cortés es instituir un cabildo. Y el cabildo tiene unas raíces castellanas profundísimos, desde el primero que se crea, según recuerdo, en el siglo IX. Y desde allí hasta las Indias hay una linea. El sustrato legislativo es el de Las partidasde Alfonso X. Cortés y sus compañeros se agarraron a la ley en todo momento.

Pasando a la actualidad, uno está acostumbrado a encontrar mitificaciones en el cine estadounidense con sus héroes, pero cuesta trabajo encontrar eso mismo en España. Cuando se trata la conquista en el cine siempre se recurre a la imagen estereotipada del conquistador loco que atraviesa la selva y mata a sus compañeros o viola a una mujer. 

Sí. Desgraciadamente no hemos tenido suerte con el tratamiento que se da a la empresa americana. Siempre encontramos episodios muy concretos, como la locura de Aguirre. Si hubieses una industria potente cinematográfica en España… La materia la tienen. Las cartas de relación de Cortés te ofrecen un guion extraordinario. Hay otras crónicas, comoNaufragios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca que supone una auténtica epopeya. De hecho, en mi libro he tratado en algunos momentos de ofrecer un prisma casi cinematográfico. A ver si la cosa cambia…

“Desgraciadamente no hemos tenido suerte con el tratamiento que se da a la empresa americana en el cine español”.

Como aquel pasaje en la que dos conquistadores ascienden al Popocatepetl para recoger azufre con el que hacer pólvora…

Eso es maravilloso. Hay un corto mexicano llamado El epitafio que cuenta la conquista en clave alegórica. Pero como gesta, la entrada fastuosa en Tenochtitlan, o la Noche Triste. Incluso hay una fase de la vida de Cortés poco conocida, cuando emprende la expedición a Las Hibueras donde se demuestra un desconocimiento total de la realidad, atrapado entre la ciudad por el sur y el desierto por el norte. Hay fases preciosas de la conquista. Espero que algún productor se anime.

Presentó su libro El mito de Cortésen la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) y me despierta una duda. ¿Qué le resulta más difícil: tratar estos temas en México o en España?

Estuve hace unos años en México y lo más seguro es que vuelva en mayo. Todo depende del ambiente en el que te muevas. En el mundo académico mis posiciones no son muy comprometedoras, pero sí los círculos populares, porque la imagen de Cortés está muy distorsionada. Como el mural de Rivera en el Palacio Nacional de México. Más allá de cuestiones de matiz, mis ideas se mantienen y respetan. El problema es lo popular, que es lo masivo. 

¿Es tal vez la figura de Cortés la más castigada por la Leyenda negra

Sí. De los conquistadores españoles sí. Está por encima de todos. Sin duda.

Para concluir la entrevista, debo hacer alusión a ciertos comentarios que se han producido estos días. Me refiero a López Obrador, presidente de México, y la senadora Jesusa Rodríguez. ¿Pedir perdón Felipe VI?

Me parece que no tienen ningún sentido. Son afirmaciones que si las creen es que están neuróticos con la Leyenda negra, y si no es una maniobra de distracción para esquivar la atención de los problemas que tiene México ahora mismo. Ni el rey ni nadie tiene que pedir perdón por la Conquista, porque ellos son fruto de esa conquista, y España y México, ambas, son consecuencia de aquello. Había una interacción enorme entre ambas. En este contexto, ¿quién es el agraviado?

“Debemos reivindicar a nuestros antepasados, que también son los de ellos. El ministro debe afrontar los temas sencillos y complicados. Va en la cartera”.

¿Son tal vez más preocupantes las declaraciones del Ministro de Cultura, cuando dice que “Cortés es un tema complicado allí” y que “no hay presupuesto” para celebraciones? 

Es una forma de escurrir el bulto. Tenemos que lamentarlo. Debemos reivindicar a nuestros antepasados, que también son los de ellos. El ministro debe afrontar los temas sencillos y complicados. Va en la cartera. El Ministro de Cultura lleva en la cartera todo el peso de la historia de España en cuanto a su reivindicación, celebración, análisis y crítica. Es como si un cirujano va a realizar una operación y no la hace porque es complicada. 

¿En otra dimensión estaría lo de Carmen Calvo? Ha contratado un historiador, a pesar de lo dicho por la Real Academia de la Historia, para asegurar que la hazaña de Magallanes-Elcano fue “ibérica” y no española.

Da vergüenza. Es sonrojante. El negar y renegar de nuestro pasado diluyéndonos en la Península Ibérica o en lo que sea. Es no tener una mínima filosofía de la historia a través de la cual interpretar el pasado. 

En los últimos años hay una especie de interés por recuperar tanto el patrimonio histórico como el discurso histórico, y usted con tus obras estás formando parte de esto.

He intentado poner mi grano de arena. Comparto contigo esa visión. A pesar de la desidia institucional y de algunos políticos, hay gente, dentro y fuera de la academia, que estamos intentando, no teñir de rosa el pasado, sino acercarnos a él con la perspectiva crítica pero sin complejos. Hay mucha gente con medios muy modestos que lo está consiguiendo. 


Foto de la portada: Iván Vélez. Fotografía tomada del Centro Internacional Antonio Machado