Athenaica, un refugio de libros en época espartana

  • La editorial está especializada en ensayos universitarios, la recuperación de narrativa descatalogada y una apuesta personal por el libro digital de calidad.

Renovarse o morir. Con esta rotundidad condensó el refranero popular la idea de Miguel de Unamuno de que el progreso consiste, necesariamente, en renovarse. En tiempos de crisis muchos han sido los que no han tenido más remedio que ampararse en esta idea. Y en algunos casos, la jugada ha sido un éxito. Ejemplo de ello es la editorial Athenaica. “Llevábamos ya un tiempo editando proyectos para terceros. Con la crisis vimos la oportunidad de emprender. La carga de trabajo era mucho menor y por tanto teníamos más tiempos para pensar y diseñar el proyecto que queríamos hacer”, explica Alfonso Crespo, fundador de Athenaica junto a Sergio Rojas-Marcos y Manuel Rosal, quien no ha podido acudir a la cita.

“Nacimos como una editorial de ensayo y por tanto tenemos una estrecha vinculación con la universidad, aunque no es una vinculación genética”

Nos encontramos en su sede, situada en una antigua corrala de vecinos, conocida popularmente como el corral de Esquivel, justo a las espaldas de la Alameda de Hércules, en el casco histórico de Sevilla. El edificio sigue manteniendo su estructura de un patio céntrico que invita a la vida en común. En el interior, todas las paredes están cubiertas con  libros blancos y cuidados. La mayoría de ellos tienen un tono académico, como reza el subtítulo del sello, Ediciones universitarias. “Nacimos como una editorial de ensayo y por tanto tenemos una estrecha vinculación con la universidad, tanto para publicar nuevos títulos como para buscar colaboradores. Pero no es una vinculación genética. Nuestro origen no está en la universidad, aunque trabajemos estrechamente con ella”, puntualiza Sergio Rojas-Marcos.

Las blancas estanterías que recubren las paredes de Athenaica.

Un vistazo a su catálogo muestra colecciones especializadas en temas como filosofía, estética, historia o derecho, con autores destacados como Juan Gil Fernández, José Antonio Antón Pacheco, Marcel Bataillon o Félix María Pareja. “El libro universitario es un arma de doble filo. Tiene un techo de cristal muy bajo. Es muy extraño que se lleguen a vender muchos ejemplares de un título. Pero tiene un nicho de lectores fijos que hace que merezca la pena dedicarse a él”, asegura Crespo. “Además, nunca ha sido tan barato hacer libros como hoy en día. Nosotros comenzamos imprimiendo los libros de 5 en 5. No teníamos stock, íbamos a demanda. Era una manera de reducir los riesgos. Ahora ya tenemos tiradas más largas, pero hemos ido creciendo poco a poco, con pasos cortos pero sólidos”, añade Rojas-Marcos.

“El libro universitario es un arma de doble filo. Tiene un techo de cristal muy bajo, pero un nicho de lectores fijos”.

Una de las imágenes más vinculadas a Athenaica es la de Wittgenstein, pues a pesar del “techo de cristal universitario”, consiguieron cultivar un best-seller. La revolución del mercado editorial no sólo permite sacar tiradas cortas. También se pueden recuperar libros descatalogados o que ya habían dejado de ser rentables. Tal fue el caso de La Viena de Wittgenstein, un ensayo de Allan Janik y Stephen Toulmin muy popular en los años 80, que había sido publicado originalmente en Taurus, pero que ya no era posible encontrarlo en librerías. “Por razones un tanto azarosas teníamos contacto con Janik. Le preguntamos si sería posible reeditar el ensayo y estuvo dispuesto desde el primer momento”, señala Crespo. Carla Carmona es la encargada de esta nueva edición que cuenta con una introducción de Isidoro Reguera (ambos de la Universidad de Extremadura) y una nota a la edición del propio Janik. “Al poco de acordar que íbamos a sacar el libro, Taurus se interesó por su reedición. Coincidía con el 50 aniversario del sello. Afortunadamente ya fue tarde y pudimos seguir adelante. Este es un libro que vende porque es un ensayo muy asequible. Permite conocer perfectamente el contexto de la Viena de esos años y resulta interesante no sólo para estudiosos de la filosofía”, concluye Rojas-Marcos.

Reedición en Athenaica del clásico de Janik y Toulmin.

Entre las estanterías de Athenaica destacan algunos libros de cubierta amarilla, que rompen con la armonía de las ediciones blancas. Son ejemplares de la colección de narrativa. Llama especialmente la atención Pueblo lejano, de Joaquín Romero Murube con prólogo de Felipe Benítez Reyes. “Desde finales del año pasado comenzamos con esta colección. Buscamos recuperar fondos bibliográficos descatalogados pero que tengan un innegable valor literario. Hemos empezado con literatura andaluza porque es lo más cercano a nuestro contexto, pero nuestra idea es abarcar la literatura universal. De hecho, nuestra próxima publicación en narrativa será una reedición de Tres cuentos de Gustav Flaubert”, explica Rojas-Marcos.

Otra colección que ha sacado a Athenaica de lo meramente académico es la edición de flamenco y cultura popular que coordina Pedro G. Romero, con títulos como Juego y teoría del duende de García Lorca, con estudio crítico de José Javier León o ¡En er mundo! De cómo Nueva York le mangó a París la idea moderna de flamenco, una obra en cuarto volúmenes que José Manuel Gamboa está dedicando a las idas y venidas de los artistas flamencos a la Gran Manzana.

Alfonso Crespo es uno de los fundadores del sello, junto a Sergio Rojas-Marcos y Manuel Rosal.

La mayoría de los ejemplares de Athenaica pueden encontrarse tanto en papel como en formato epub. Fue su apuesta cuando nacieron, convertirse en una editorial que cuidase el libro digital. “Tenemos un compromiso con un libro digital de buena calidad. No hacemos un subproducto, sino que entendemos que son objetos distintos y que cada uno necesita una atención diferente. Nos preocupamos porque todos nuestros pdfs sean navegables y cumplan los requisitos de una edición digital. Una vez que tenemos cerrada la versión en epub nos ponemos a trabajar en la versión impresa, que necesita otras características, como páginas enfrentadas o páginas blancas. Seguimos un proceso a la inversa de lo habitual”, explican ambos editores. Sin embargo, tras cinco años de andadura en el mercado editorial han empezado a ignorar los cantos de sirena y a medir sus esfuerzos en el mundo digital. “Cuando nosotros empezamos este proyecto había un discurso institucional entre libreros y bibliotecarios de que la literatura académica si está en digital, se compra en digital. Pero ese discurso tan aprendido ha resultado ser falso. Por lo menos en humanidades, que es donde nosotros trabajamos”, cuenta Crespo. “Quizás sea porque todavía somos una generación acostumbradas al subrayado, a escribir en los márgenes… puede que cuando el libro digital esté más presente en la educación primaria cambie la cosa. Aunque hay otro gran obstáculo para el libro digital y es la concepción de que no es algo que tenga tanto valor como el papel, que debe ser algo más barato o incluso regalado. Pero lo cierto es que tiene el mismo trabajo detrás”.

Desde que comenzaron en 2014, Athenaica ha publicado ya 110 títulos, a un ritmo de unos 25 libros al año. Aunque su sede esté en Sevilla venden en librerías de toda España y comienzan a establecer ya lazos con Latinoamérica, aunque su horizonte es conseguir llegar desde “Alaska a la Patagonia”. Durante toda esta semana estarán en la caseta número 37 de la Feria del Libro de Sevilla, tomando el pulso a los lectores e inaugurando una nueva serie en su catálogo de Arquitecturas con El oído melancólico, de la ETSA José Joaquín Parra.


Reportaje fotográfico de Pepe Pérez-Muelas.