Camino al Oeste: Fù

  • Segunda entrega de “Camino al Oeste”. En esta ocasión José María Núñez Gimeno posa su cámara de fotos sobre un balcón en la ciudad de Shaxi (provincia de Yunna). El tránsito hacia la China interior le obliga a detenerse en una morada tradicional.

Viaje al Oeste es una obra de culto de la literatura china. Un hombre en peregrinación hasta la India por los caminos del mundo, que son también los caminos de la vida. José María Núñez Gimeno, con el libro en una mano y una cámara fotográfica en la otra emula el recorrido ancestral. Un camino desde el abismo hasta la iluminación. 


La única separación entre la casa y la calle es un “biombo”, un muro de mampostería de piedra que cierra el patio por el último lado que no ocupan las edificaciones. Este cierre no tiene puerta, es la propia separación entre el biombo y el vallado perimetral el que genera el acceso principal. 

Durante siglos, este elemento ha representado el escudo de la vida de los moradores de la vivienda contra los espíritus. Sin embargo, una explicación más prosaica sería que la construcción de dicho muro corta los vientos que hacían del patio un lugar inhabitable.

Según la tradición china, este biombo suele ir ornamentado con las aspiraciones de la familia que residía. En este caso, el carácter chino “fù” muestra el deseo de que haya felicidad y buena fortuna para todos los habitantes de la casa.

El patio cerrado era una representación en miniatura de la naturaleza exterior, una aspiración personal, una reminiscencia del paisaje que se abandonó al refugiarse en el interior.

A continuación, el paisaje – el origen.


Texto y fotografía: Rooftops, José María Núñez Gimeno.