Así habló Tarquinio: Jornada de reflexión

  • En la Jornada de Reflexión, cuando todo el mundo calla, Rubén Herrera se acuerda de Galdós, de la España liberal y de Cádiz. Todo para desdramatizar momentos tan altos como los que se viven.

Son estos tiempos unos en los que dudamos a la hora de pararnos a pensar, en los que la inmediatez es, valga la redundancia, tan inmediata que, si tardamos más de un segundo en pensar la respuesta, la pregunta ya ha mutado en vaya a saber qué. Es mejor responder con un sonante “mmm” -mientras se nos ocurre una mejor onomatopeya- que quedarnos callados.

Sin embargo, la sociedad española se está dando cuenta de un tiempo a esta parte que es muy necesario pensar, que necesitamos plantearnos algunas cuestiones. Por eso, si en un chronos pretérito teníamos una Jornada de Reflexión a nivel nacional cada cuatro años, ahora tenemos la vil costumbre de tener, al menos de media, una por temporada. Para que luego nos digan que la mentalidad rojigualda no avanza. 

¿Y libertad para qué?, si luego nadie sabe qué hacer con ella. La libertad es un lujo que muy pocos pueden permitirse. Como dijo el sabio, es verdad que hay esclavos por naturaleza, porque es el miedo a la libertad lo que nos impide ser libres”.

1812, Cádiz. 1814, Valencia. Solo dos años tardamos en reflexionar y entender esas palabras escritas casi 200 después por don Juan Carlos Aragón y fielmente representadas, cantadas, sufridas por su Noches de Bohemia en el Coliseo Gaditano. Dos años en permitirnos el lujo de perder la libertad, en convertirnos en los esclavos, de nuevo, del miedo.

Y llegamos a 2019, segunda cita. Con la Pepa ondeando al viento. Sin embargo, con las mismas reflexiones de Gabriel Araceli, llevados por la marea, por el viento, sin saber muy bien adónde dirigir nuestro timón. Galdós tan presente, tan real, tan relator de la España contemporánea casi 100 años después de dejarnos.

Escrito: 3-11-19