Así habló Tarquinio: Las Saturnales de 2019

Primera filípica de Rubén Herrera de este 2020. Esperando a embarcar en el aeropuerto de Estambul, el peregrino catarí esboza la actualidad que nos rodea con finísima ironía.

La espera en el Aeropuerto de Estambul se hizo eterna. En vez de emular a Pedro y Pablo, Donald Trump fraternizó con Irán a lo Caín y Abel o a lo Rómulo y Remo, ayudando al temporal de lluvia y viento en su propósito de hacerme llegar a mi habitación del hotel a las 5 de la mañana. Solo el vino y el whiskey, o los Manhattan de mi gran amigo y mejor futuro rival político deberían tener la potestad de labrar tales tierras.

Las Navidades bien, oiga. Mucho frío y pocas lecturas. Menos escrituras si cabe. Me dijeron que ya hay Gobierno. Y que al final Adam Driver es más Solo que Skywalker. Pues como su abuelo. Palpatine ha muerto ya en dos películas, tres podríamos decir si Anakin, mímesis de Platón en el mito de los andróginos, no hubiera cortado en dos, como tajaditas de lenguado, a Mace Windu, jedi en quien se basó Podemos para escoger el púrpura. 

Yo tenía una idea muy del nivel de un Levante-Alavés para publicar aquí el día 31, pero se quedó en intento. Así se resume: Como no hubo un año cero, ¿que no? no pisha no, tampoco sabe media España que la década acaba este año y que poner flores a los no tan felices años ‘10 en 2019 es como una frontera en Irlanda: un Craso error.

Sin embargo, soñaba yo que era Julio César y que, ya que las gentes se encabronaban con resumir esta última década, narraba en primera persona la suya. Ya conocen: los años en los que ni Fabien Vercingetorix ni Pompeyo Barthez tuvieron barrera que frenase al calvete Julio Carlos.

Acababa mi fase REM, it’s me in the corner, con las puñaladas clavadas con premeditación y alevosía en el Senado, vicepresidencias y ministerios, hasta amnistías, aprobados. Pongamos pues, dado el resultado, una vela a Pax, hija de Justicia y de Júpiter, para que nuestro Congreso no emule a su Senado. Ni literal ni figuradamente.