Así habló Tarquinio: Principios como remedio al insomnio

  • Somos el único país nativo español en la Unión Europea. Tendríamos que tener el derecho de llevar las riendas de la relación con nuestros compadres de al otro lado del charco.

En Austerlizt, libro homónimo sobre la batalla entre el ruso y el francés, afirma Oleg Sokolov que el zar Alejandro I era tan cambiante que “pensaba una cosa, decía otra y hacía una tercera”. Decía Groucho Marx que él tenía unos principios, pero que si no te gustaban bien podía cambiarlos y adaptarse como camaleón en rama. Ideas o principios a la carta. 

Si algo positivo tiene España, además del AVE y el Carnaval de Cádiz, es su idioma. Aquí el latín evolucionó a un romance que se prestaba como ninguno a la narrativa y a la épica, e incluso, que nos perdonen Alfonso X y Rosalía la Vieja, a la lírica. Se perfeccionó en el Renacimiento y llegó a su plenitud en un Barroco áureo para nuestras letras. En 1713 se funda la RAE y nuestro idioma se estabiliza.

Esto que escribo puede leerlo un argentino, un chileno, un colombiano o un uruguayo sin tener que abandonar su lengua madre. Casi 600 millones de potenciales lectores si no tenemos en cuenta a aquellos que lo aprenden como segunda, tercera o vigésima lengua, que serían otros 500 millones si redondeamos. Vamos, como para ponernos de acuerdo en si llamarle español o castellano. Como si eso importase.

Somos el único país nativo español en la Unión Europea, que es uno de los mayores avances de nuestra sociedad. Tendríamos, por tanto, que tener el derecho de llevar las riendas de la relación con nuestros compadres de al otro lado del charco; y a su vez el deber de denunciar las tiranías, que de eso algo sabe nuestra Historia y nuestros juntaletras. 

Pensaba ayer que Juan Guaidó era el legítimo presidente de Venezuela; mejor no suelto palabra, que no decir algo también está cargado de contenido; y ya veré qué hago, incluso me decanto por la inacción. Mis principios eran estos, si no le gustan aquí tienes los nuevos. Todo sea por dormir tranquilo esta noche.