Born in the USA

Llevo esperando este momento desde hace varios meses, desde que mi hermano me dió a probar aquel artículo del gran David Gistau donde relataba sus temores con la paternidad. A partir de esa lectura me ha perseguido una sombra alargada y no me he sentido padre, tal vez, hasta ahora, cuando mi mujer al fin duerme y mi hijo juega con sus manos de Peter Pan recién nacido.

Lo que nunca podía llegar a imaginar es que la paternidad iba a llegarme en pleno corazón de una pandemia. Desde que todo esto se puso serio, casi dos meses hasta esta noche, yo no he dejado de verme dentro de 2001, la odisea del espacio. Al igual que los tripulantes de aquella nave hemos viajado hasta una dimensión totalmente desconocida para nosotros, con videollamadas a los amigos más remotos y ejercicios por los pasillos de casa incluidos. La gran diferencia ha sido que Hal 9000, la supercomputadora a cargo de la expedición, en nuestro caso ha tenido la forma de un virus. El miedo ha sido (y lo sigue siendo) el mismo. La ciencia ficción y la realidad han decidido abrazarse en el momento más importante de lo que llevamos de vida.  

Esta película para nosotros terminó hace unas horas: sonaron los tambores de Strauss y nuestro hijo aterrizó en la Tierra. Ahora, cuando acaban de dar las 3 de la madrugada en la costa Este de Estados Unidos, es otra muy distinta la que comienza. Quiero creer que el guion lo va escribir Billy Wilder y que la va a dirigir Ernst Lubitsch. Déjenme que al menos durante esta noche sueñe despierto.

Se me caen los ojos pero no quiero ponerle fin a este día memorable. Me asomo por la ventana de nuestra habitación del hospital y veo un campo de fútbol americano mal iluminado. No puedo dejar de pensar en nuestro hijo. Me pregunto cuándo conocerá el mar de Serrat, el huerto claro de Antonio Machado y el resto de lugares maravillosos que nos esperan al otro lado del Atlántico. No tengo respuesta para esto, sin duda estoy ante mi primer fracaso como padre. De momento tendremos que conformarnos con tener un baby born in the USA, un cowboy de apenas 58 centímetros, porque España es un paraíso demasiado lejano para nosotros.